Este 10 de abril, Venezuela celebra el Día del Investigador Científico rindiendo tributo a quienes, con rigor y pasión, expanden las fronteras del conocimiento nacional. En este escenario, el Ministerio del Poder Popular de Pesca y Acuicultura (MinPesca) se erige como un baluarte de soberanía, impulsado por la labor de su ente adscrito: el Centro de Investigación de Pesca y Acuicultura (CENIPA).
Una de las funciones del CENIPA es realizar el monitoreo biológico y poblacional de los recursos hidrobiológicos. Gracias a sus investigadores, se establecen las tallas mínimas de captura y se realizan los estudios respectivos en las épocas de veda de especies estratégicas como la sardina, el camarón, el cangrejo azul, entre otros.
Bajo la premisa de que «sin ciencia no hay sostenibilidad», el CENIPA ha logrado transformar el conocimiento técnico en herramientas de empoderamiento para el pueblo pescador, asegurando que la explotación de los recursos hidrobiológicos se realice bajo un estricto equilibrio ecológico. Y es así como nuestros científicos, lejos de los laboratorios convencionales, están reescribiendo la historia natural de nuestras costas, ríos, lagunas y espejos de agua nacional.



Recientemente, se han registrados hallazgos que posicionan a Venezuela en la vanguardia de la biología en el Caribe, como es el caso del Proyecto de Pesca Profunda, desarrollado en el puerto pesquero La Zorra, ubicado en el estado La Guaira, el cual ha marcado un antes y un después en la biología marina del Caribe. Bajo la dirección de científicos, entre los que se encuentra el biólogo marino Ángel Fariña, se han documentado tres descubrimientos que posicionan a Venezuela en la vanguardia científica internacional:
El Ofiuro (Ophiocamax hystrix): Localizado a 280 metros de profundidad, este espécimen destaca por sus singulares papilas bucales espinosas. Su hallazgo es vital para evaluar la salud de los ecosistemas bentónicos, un área aún poco explorada en la región caribeña.
Cangrejo Chaceon el dorado: Hallado entre los 400 y 600 metros, este crustáceo representa una oportunidad de oro para la Venezuela Azul. Los científicos del CENIPA lograron la descripción inédita de sus pleópodos masculinos, confirmando una alta abundancia que proyecta a esta especie como un nuevo recurso con potencial de exportación.
Pez Sigmops elongatus: Tras 37 años sin registros en aguas nacionales, este avistamiento representa el reporte más meridional de la especie. La identificación contó con el aval del Dr. Anthony Harold (Universidad de Charleston), validando el rigor de la investigación venezolana.
Además, en este 2026, el compromiso del investigador científico venezolano se refleja en el Primer Diplomado de Formación Académica en Pesca y Acuicultura. Con más de 200 científicos del CENIPA, fungiendo como tutores, se está formando a una nueva generación de 520 jóvenes en áreas como: Sanidad e inocuidad acuícola; Gestión de la cadena de valor; así como Procesamiento y conservación de productos pesqueros.
Esta labor asegura que la investigación no se quede en los laboratorios, sino que se transfiera directamente a los Consejos del Poder Popular de Pescadores, Pescadoras, Acuicultores y Acuicultoras (CONPPA) y a los jóvenes que forman parte de la Juventud Pesquera y Acuícola.



El Día del Investigador Científico en Venezuela tiene un matiz especial en el sector pesquero y acuícola. No solo se celebra al académico de bata blanca, sino al investigador de campo, al que navega con el pescador para recolectar muestras y al que analiza en la costa el impacto del cambio climático.
Desde el Ministerio de Pesca y Acuicultura, se reconoce que el CENIPA es el motor inteligente que permite proyectar a Venezuela como una potencia exportadora y, sobre todo, como un país capaz de alimentar a su pueblo con base en el conocimiento propio.
¡Felicidades a todos los investigadores que, desde el CENIPA, siguen surcando las aguas de la ciencia!

