El atún es mucho más que un alimento, es un motor económico global y un pilar de la biodiversidad marina. Cada 02 de mayo, el mundo celebra el Día Mundial del Atún, una fecha instaurada por la Asamblea General de las Naciones Unidas para concienciar sobre el valor de este recurso y la necesidad de gestionarlo bajo criterios de sostenibilidad.
La declaración de este día en 2016 respondió a una realidad urgente: con más de 80 Estados dedicados a su pesca y miles de buques operando en todos los océanos, la capacidad extractiva no dejaba de crecer.
Hoy, el atún es vital para la seguridad alimentaria, siendo una de las principales fuentes de proteína y nutrientes esenciales, e impactando en laeconomía con la generación de empleos y medios de vida para millones de personas, y además, forma parte de la identidad cultural de numerosas comunidades costeras.



Un dato curioso de esta especie, es que su nombre proviene del latín thunnus, que significa «velocidad». Es un atleta de los océanos: puede alcanzar velocidades de hasta 80 km/h y recorrer distancias asombrosas de hasta 14 km en un solo día de travesía.
En Venezuela se desempeña un rol protagónico en la región gracias a una robusta flota industrial que captura variedades de alto valor comercial, tales como: Aleta Amarilla, Ojo Gordo, Listado y Albacora.
Para garantizar una actividad eficiente, la flota venezolana emplea tres artes de pesca principales: cerco, caña y palangre, adaptándose a las normativas internacionales para minimizar el impacto ambiental.
Asimismo, participamos activamente en la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT) y en la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT). Estos organismos dictan las pautas y cuotas necesarias para que la pesca no sea solo una actividad del presente, sino un recurso garantizado para las futuras generaciones.
¡En este Día Mundial del Atún, celebremos eligiendo un consumo responsable y valorando el trabajo de quienes surcan nuestros mares!




