En el marco de la consolidación de un modelo de desarrollo ecológico, sostenible y soberano, el viceministro de Procesamiento y Distribución Pesquera y Acuícola, José Gregorio Briceño, participó activamente en el foro del Programa de Inversiones en Bioeconomía Amazónica, impulsado por la Iniciativa Regional «Mano a Mano» (Hand-in-Hand) de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en alianza estratégica con la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA).

Esta estrategia regional está concebida para atraer y movilizar inversiones públicas y privadas destinadas a la transformación inclusiva, sostenible y resiliente de los sistemas agroalimentarios en el bioma amazónico. Durante el encuentro, se resaltó que la iniciativa promueve de manera prioritaria la gestión sostenible de los recursos hidrobiológicos, brindando un respaldo decidido a la pesca artesanal y a la acuicultura sostenible, garantizando la trazabilidad, conservación y desarrollo socioeconómico en los espacios costeros y de agua dulce.
En su intervención, Briceño puso de manifiesto el sólido parque naval y el tejido social que impulsa al sector hidrobiológico venezolano. «Venezuela cuenta con un parque naval operativo compuesto por buques artesanales de pequeña escala, embarcaciones artesanales de gran escala y buques industriales que faenan a lo largo y ancho de las aguas territoriales», detalló.
Esta capacidad operativa es custodiada por un arraigado tejido social desplegado en comunidades pesqueras y acuícolas a nivel nacional, organizadas en Consejos del Poder Popular de Pescadores y Pescadoras, Acuicultores y Acuicultoras (CONPPA). Este motor humano reúne a trabajadores del mar y los ríos, tanto hombres como mujeres que lideran la actividad con visión transformadora.Pese a las medidas coercitivas impuestas contra el país, el sector pesquero y acuícola ha demostrado una resiliencia ejemplar.
Al cierre del año, Venezuela alcanzó una producción total de recursos hidrobiológicos que representó un destacado crecimiento en comparación con los registros anteriores. Del volumen total alcanzado, la captura pesquera representó la mayor parte, mientras que la producción acuícola aportó el resto. Asimismo, la nación se consolidó en el panorama internacional al ubicarse en una posición destacada de la producción global de camarón.
Para Venezuela, la Amazonía posee un valor ecosocial estratégico. Por ello, el Gobierno nacional ratificó su compromiso con la consolidación de una acuicultura sostenible, un estricto ordenamiento pesquero y el perfeccionamiento continuo de las cadenas de valor. Estas acciones se alinean perfectamente con las directrices del Programa de Transformación Azul de la FAO, impulsando la preservación de los ecosistemas estratégicos y garantizando la soberanía alimentaria del pueblo venezolano y la región.

