Cada 26 de julio se conmemora el Día Internacional para la Conservación del Ecosistema de Manglares. En Venezuela, con más de 3.000 kilómetros de costa desde el Golfo de Venezuela hasta el Delta del Orinoco, estos bosques de agua son el verdadero motor biológico de nuestras playas y del océano, ya que más del 70% de las especies comerciales del país (como pargo, lebranche y camarones) nacen y crecen entre sus raíces.
Cuidar de él, es cuidar nuestras costas

La urgencia de su conservación va más allá de la pesca: los manglares son nuestra primera línea de defensa contra el cambio climático. Sus raíces frenan la erosión de las playas y amortiguan la fuerza de las olas durante tormentas y mar de leva, protegiendo a las comunidades costeras.
Para mantener viva la «guardería del mar», es indispensable combatir la tala, la basura plástica y el bloqueo de sus aguas dulces. Proteger los manglares es asegurar la alimentación del futuro, resguardar nuestras costas y defender el patrimonio natural de Venezuela.

